lunes, 23 de mayo de 2011

Dyango, un romántico empedernido


“Nostalgia”, “Corazón mágico”, “Por volverte a ver”, “Yo mañana”, “Alma, corazón y vida”, “La radio”, “Si la vieras con mis ojos”, “Hay algo en ella”, son nombres de canciones que probablemente a los jóvenes de hoy no les diga mucho como tampoco el nombre de Dyango, su intérprete. Sin embargo, esos títulos son algunos de una larga lista de hits que el cantante catalán impuso a fines de los setenta y buena parte de los ochenta y que han quedado perpetuados en la piel y el sentimiento de los románticos.
Anoche, con 40 de trayectoria artística, jalonada con 55 discos de oro y 40 de platino, José Gómez Romero, nombre verdadero del baladista de la voz rasposa, estremeció a las más de mil cuatrocientas personas -récord de público en una gala- que repletaron el Salón de Eventos del Hotel Casino Dreams para presenciar un show de primer nivel. Una jornada inolvidable para muchas mujeres y hombres que durante décadas han hecho suyas las canciones entregadas con el sentimiento y el corazón de un artista que deja el alma en cada una de sus interpretaciones.
La presentación en Punta Arenas de esta suerte de icono de la canción romántica que incluso ha compartido escenario y trabajos discográficos con numerosos artistas de la talla de Sheena Easton, Rocío Durcal, Pimpinela, entre otros, se enmarca en la gira latinoamericana que el cantante emprendió para mostrar su más reciente producción musical “Puñaladas en el alma”, una compilación de ‘viejos tangos remozados’.
Ni la nieve, ni el frío, ni tampoco el cansancio -Dyango venía de actuar la noche del viernes en Caleta Olivia y el sábado en Río Gallegos - conspiraron para que el artista español ofreciera a la audiencia lo mejor de su repertorio. Musicalmente acompañado por una orquesta de seis integrantes y uno de sus hijos a cargo del sonido, durante una hora y cincuenta minutos Dyango derrochó talento, carisma y simpatía, interactuando con un público cautivado por su sencillez y llaneza. Si hasta una bandera de Magallanes le obsequiaron, ante lo cual el cantante prometió llevarla a su hogar.
Fueron casi dos horas de música, emoción y nostalgia que los magallánicos retribuyeron con una ovación al término de cada una de las interpretaciones de los clásicos.
Tras el fin de su actuación, Dyango resaltó el recibimiento del público local y sostuvo que esa fidelidad siempre es positiva porque se debe tener en cuenta que ya son muchos los años de trayectoria y la gente aún continúa dándole su afecto y cordialidad. También dijo que cada vez que sube a un escenario siente la misma emoción que vivió cuando comenzó a desparramar su canto y talento arriba de las tablas.