viernes, 11 de abril de 2014

Dyango: "Llega el momento en que uno se tiene que retirar"



"Quiero pensar que he sido uno de los cantantes más queridos y mejor tratados en Chile, el público de este país me ha querido, sobre todo mis canciones". Así describe Dyango su relación con Chile, parada obligada desde que planificaba su "Gracias y Adiós", con el que pondrá fin a 47 años de exitosa carrera sobre los escenarios. El turno del adiós en suelo nacional será este domingo 13 en el Caupolicán.
"Llega el momento en que uno se tiene que retirar, es cansador ir de allá para acá. Ha sido maravilloso, pero era maravilloso cuando era joven y había fuerza. Como todo en la vida, esto cansa", afirma el intérprete de temas tan afincados en la memoria colectiva como "Corazón mágico".
Eso sí, el español es muy enfático en explicar que ese cansancio nunca incluyó al contacto con el público, porque eso "es lo mejor que me ha podido pasar. Yo no me retiro de la música, porque eso jamás podría pasar. Sólo me retiro de los escenarios, por eso el nombre de la gira. Por un lado, gracias por todo lo que se me ha dado en la música y en mi vida; y adiós, porque no me puedo ir sin decir adiós".
Mirando de forma retrospectiva, Dyango explica que estos 47 años de carrera en vivo que ahora terminan, tuvieron un origen natural y espontáneo. "Las canciones han ido surgiendo, los éxitos han salido sin hacerle mucho esfuerzo, y he calado en el corazón de la gente. Me quieren por lo que he cantado y sobre todo por mi manera de ser, cosa que siempre me ha hecho pensar en el por qué de las cosas. Pero reconozco que soy uno de los cantantes más queridos. Mis canciones se han transmitido desde mamás a hijas y a nietas", analiza.
Para cuando el retiro se haya concretado, Dyango ya tiene decidido dedicar su tiempo a otra de sus grandes pasiones: La pintura. "Desde joven pinto. No es un hobby, es casi una profesión. He vendido cuadros, he hecho exposiciones, pero ahora ni quiero hacerlas, porque es un rollo para vender dos o tres cuadros. Pero hacerlos me llena de satisfacción, es un placer. Si no estoy en la música, estoy pintando" asegura el cantante.
Curiosamente, la proyección de Dyango es la misma que la de otra española en fase de retiro: Paloma San Basilio, quien también comenzó a consolidar su relación con la pintura al decidir poner fin a su carrera en los escenarios.

Entre las derivadas que ha dejado la carrera de Dyango, no solo se ubican sus propias canciones, sino también el impulso que su nombre dio a las carreras de otros dos cantantes: Sus hijos Jordi y Marcos Llunas.
"Mis hijos cantan divino, es uno de los grandes legados que dejo en la música, porque te puedo asegurar que si ellos no hubieran cantado muy bien, no habrían cantado nunca, porque habría estado yo para decirles que no lo hagan. Aunque yo no quería que fueran cantantes", aclara.
Por esto, la idea es que durante su gira de despedida se presente junto a sus herederos, en la medida que las agendas y contratos se lo permitan, algo que para Chile afortunadamente sí fue posible, según el portal de El Mercurio
"Ellos me han prometido que si pueden, van a estar. Tienen sus obligaciones, y si pueden van a estar conmigo. Tanto Jordi como Marcos, al igual que yo, nunca han fallado algún compromiso o contrato, eso es sagrado", puntualiza el español.
panorama.com.ve