viernes, 29 de abril de 2016

Dyango: "En mi vida he hecho lo que sabía hacer"


Dyango tiene los oídos atentos a la conversación y la vista puesta en el televisor del lobby del hotel porteño donde está alojado. Conversa hasta que en el canal de deportes aparece Lionel Messi. Deja de hablar, levanta el brazo y señala al ídolo de su equipo. "Ese que le dedica el gol a su abuela, ése es el dios del fútbol, aunque aquí lo traten mal", dice con tono de reproche. Por lo demás, Dyango adora la Argentina; tal vez porque aquí comenzó a hacerse famoso, en 1968, y ganó su primer disco de oro, antes que en su propio país.

¿Y del Barça mejor no hablar? "El Barcelona es el mejor equipo del mundo -retruca-. Bueno, nos han eliminado de la Champions, pero no se puede ganar siempre. El año pasado fuimos campeones nosotros" , dice sobre el club de sus amores, que en el último torneo conquistó su quinto título en la Liga de Campeones.


El hombre que hizo popular temas como "Corazón mágico" comenzó a cantar hace más de medio siglo y hace un par de años decidió emprenden una gira de despedida. Casi al final del recorrido, cuando estaba en Los Angeles, por un concierto, sufrió un accidente automovilístico y la fractura de seis costillas. Pero a los pocos días tomó un avión hacia Barcelona. El retiro le duró poco, ya que hoy y mañana otra vez se lo podrá escuchar por aquí, con todos sus éxitos y quizás algún tema de su último CD, cantado en italiano. "En 2014 dije: «Me retiro». Estoy cansado de los aviones. Tuve un año sabático, pintando. Porque me gusta pintar. Pero no me aguanté."

¿O no lo aguantaron en su casa?



-[Se ríe] Bueno, también. Aunque en casa sólo vivimos mi mujer y yo. Los nenes, cuatro varones, ya no. Son más viejos que yo, que ya es decir mucho [vuelve a reír]. Mi mujer me acompaña siempre a los viajes. Con esta profesión te puede pasar que tienes a la más guapa del mundo pero es la peor del mundo. Yo he tenido a la mejor mujer que me pudo haber tocado. Encima, estaba rica y lo sigue estando.

-"Si tú me dices ven" es el título de esta gira.

-Sí, porque es lo que me piden por Twitter y Facebook. Y así empieza el show, si tú me dices "ven", lo dejo todo y vengo a verte. Y aquí me tienes haciendo el ridículo.

-¿Por qué el ridículo?

-Porque dije que me iba y aquí me tienes. Vine todos los años desde el 68. Nunca falté. Incluso cuando había poca guita pa' ganar. O cuando la gente no podía pagar una entrada del Gran Rex, fui a cantar a San Justo. A todos lados fui.

-¿Cuál es la clave para trascender en la canción: una voz particular o una garganta con grandes condiciones técnicas?

-Ninguna de las dos. He tenido una voz de estar por casa, pero que se distinguía. Era la voz de Dyango. Pero no fue lo fundamental. Si hubo algo, fue la manera de decir. La expresividad. Así como me faltan miles de cosas que otros tienen, a mí la gente me quiere por el sentimiento que le pongo a las canciones. En el Ópera voy a cantar lo que la gente quiera escuchar. Lo importante es estar a gusto. Llega un punto en el que la gente te quiere tanto que no le importa si eres buen cantante, solamente con el hecho de verte ya lo disfrutan.

-Pero eso se logra con los años, supongo. ¿Le quedaron deudas pendientes?

-Sí, por supuesto, y la gente no es tonta. En cuanto a las deudas: No. Pero celebramos cada vez que me encuentro con alguien que sigue en esto y viene de mi misma época. Nos alegramos muchísimo de que a los demás les haya ido bien. Ahora no sé cómo son las cosas. De hecho, hay cosas que no entiendo, quizás por ser un músico que he estudiado en conservatorio.

-¿Por ejemplo?

-Que la gente se vuelva loca por un DJ. Me cuesta mucho pensar que se vuelvan locos por una persona que sólo pone un disco y ni siquiera ha hecho la música. Y les pagan fortunas. Cuando tenía 14 años íbamos a bailar a la casa de amigos y alguien ponía los discos en el pick-up.

-¿Por qué eligió empezar en la música con violín y trompeta?

-Porque quería ser como mi padre. Con la trompeta era bueno, pero no es algo que debas descuidar. Igualmente, me ayudó muchísimo en mi carrera.

-¿Y la elección de ir hacia la música romántica?

-Por mi facilidad de cantar. He hecho lo que sabía hacer. Y con lo que no, he preferido no hacer el ridículo.