lunes, 27 de octubre de 2014

Dyango le cantó al amor en Nicaragua

A lo largo de dos horas exactas de concierto, las poco más de 1,200 personas que llenaron por completo el Teatro Nacional Rubén Darío la noche del 22 de octubre encontraron tiempo para aplaudir ¡66 veces! a un grande de la canción romántica de todos los tiempos. Un icono de la música que ha triunfado a ambos lados del Atlántico: José Gómez Romero, a quien la historia recordará simplemente como Dyango.

Su voz ya no es la misma. No puede serlo a los 74 años de edad, pero el intérprete hizo uso de todos sus dotes –interpretativos, histriónicos- para satisfacer a un público que de entrada estaba rendido ante él, y escuchó con deleite cómo cantaba las primeras cinco canciones, entre ellas ‘Cómo han pasado los años’ y ‘El día que me quieras’, que en su día popularizaran Rocío Dúrcal y Carlos Gardel respectivamente.

A partir de ese momento, los espectadores comenzaron a pedir en voz alta sus temas preferidos, peticiones que el cantautor –que insistió en identificarse como catalán, y no como español- trató de satisfacer, cantando algunos versos de los temas solicitados, en los casos en que aún recordaba las respectivas letras. ¡Uy, de esa ya ni me acuerdo! Grabé 52 discos y no los recuerdo todos. La memoria de los artistas es muy frágil”, se excusó.

Mientras conversaba con el público, Dyango aprovechó para bromear reiteradamente con el tema de la edad. “Me retiro porque, aunque parezca un jovencito, tengo mis años: 74. ¿Verdad que parezco más joven?”, bromeó. En respuesta, aplausos y gritos de “bello”.

En otro momento, el intérprete ibérico aseguró tener ‘reuma’, y refirió que tenía “casi 50 años cantando”, lo que le permite “cantar canciones de todas las épocas”. Luego de otra lluvia de aplausos, en los que mostró al público femenino su faceta de seductor, Dyango interpretó ‘A usted, señora’, ‘Amor de tango’ y ‘Cada día te extraño más’.

Entre tema y tema, los asistentes a la Sala Mayor del Teatro pedían que cantara ‘Corazón mágico’, ‘Esa mujer’, ‘Penas de amor’, ‘Adónde vas, amor’ o ‘El que más te ha querido’. El español respondió cantando un homenaje a Roberto ‘Polaco’ Goyeneche, a quien identificó como “el mejor cantante de tangos que ha existido. Más que Gardel”, aseguró.

Además del argentino, Dyango aprovechó para compararse con algunos de sus coterráneos como Juan Manuel Serrat, Camilo Sesto y Raphael, lamentando en clave de humor “no tener el físico que tienen ellos”. Desde luego, su carrera habla por él: a lo largo de 49 años de historia musical, el cantante obtuvo más de 50 discos de oro y 40 de platino, según la entrada que le dedica la Wikipedia.

La intensidad de los aplausos comenzó a crecer cuando Dyango ofreció algunos de los frutos más queridos de su cosecha: ‘Volverte a ver’, ‘Querer y perder’, ‘Si la vieras con mis ojos’, ‘Hoy he empezado a quererte otra vez’, y después de ‘Alma, corazón y vida’, ‘Cuando quieras, donde quieras’, que arrancó nuevos aplausos entusiastas.

En el último tramo de su presentación, organizada en beneficio de la Cruz Roja Nicaragüense, Dyango narró, después de cantar ‘Nostalgia’, cómo había cenado en ‘El Patio’, una carne fantástica que no había probado en sus giras por decenas de países.

Dyango presentó a sus músicos al ritmo de ‘Son tus perjúmenes mujer’, canción que Carlos Mejía Godoy y los de Palacagüina popularizaran en España durante la segunda mitad de la década de los 70 del siglo pasado. “¿Qué significa ‘sulibeyan’?”, preguntó el artista, que también quería saber qué es ‘almareya’, o ‘solipeyan’. O como se escriban.

La noche cerró con ‘Dios, cómo te amo’, ‘Corazón mágico’, recibida con una lluvia de aplausos, para cerrar con un solo de violín y ‘Esta noche quiero brandy’, que interpretó luego de la consabida petición de “otra, otra”.

Dyango se fue satisfecho por la recepción y el cariño que encontró en el público nicaragüense, dando por cerrado el concierto. Ya no hubo tiempo para temas como ‘Doce meses de soledad’, ‘Te juro por Dios (que te voy a olvidar)’, o la mítica ‘El que más te ha querido’. Quizás para un próximo concierto que no llegará nunca, porque el artista se retirará “dentro de 4 días”, o sea este fin de semana.

¡Hasta siempre, José!